Por Redacción



Ciudad de México, 3 de febrero de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes ante periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca que México dejará de suministrar petróleo a Cuba, calificando a la isla como una “nación fallida” y sin fuentes alternativas de financiamiento o energía tras la interrupción del suministro venezolano.

“México va a dejar de enviarles petróleo”, declaró Trump durante un encuentro con la prensa, sin detallar las bases de su afirmación ni mencionar acuerdos específicos. Agregó que Cuba “no recibe dinero de Venezuela ni de ningún lado. Es una nación fallida”, y reiteró que su administración mantiene conversaciones con líderes cubanos para avanzar en un posible acuerdo bilateral que incluya visitas de cubanos residentes en Estados Unidos a la isla.

Las declaraciones se producen días después de que Trump firmara una orden ejecutiva amenazando con aranceles adicionales a países que suministren petróleo a Cuba, medida que apunta principalmente a México, principal proveedor reciente de crudo a la isla. En semanas previas, Pemex canceló un embarque programado para enero y no ha confirmado despachos para febrero, en medio de evaluaciones internas ante posibles represalias comerciales vía el TMEC.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha negado que el tema se haya abordado directamente en sus conversaciones con Trump —la más reciente el 29 de enero—, insistiendo en que los envíos son una decisión soberana de México y Pemex por razones humanitarias. El 2 de febrero, reiteró que se exploran “todas las vías diplomáticas” para resolver el abastecimiento de combustible, mientras se envía ayuda material (alimentos e insumos) vía la Secretaría de Marina esta semana.

Trump ha vinculado su postura a la presión para forzar negociaciones con La Habana, tras declarar a Cuba una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense. Analistas destacan que la suspensión efectiva de envíos mexicanos agravaría la crisis energética cubana —con apagones prolongados, escasez de combustible y colapso económico—, ya sin el apoyo venezolano desde la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero.

Hasta ahora, ni Pemex ni la Secretaría de Energía han confirmado oficialmente un cese definitivo, aunque reportes de Bloomberg y Reuters indican una pausa temporal por temores a sanciones. El gobierno mexicano mantiene que cualquier ajuste responde a factores operativos y humanitarios, no a presiones externas, mientras persiste el debate sobre el impacto en la relación bilateral y la soberanía energética.

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