Washington D.C., 07 de abril de 2026.- Bill Gates, fundador de Microsoft, comparecerá en la Cámara de Representantes de Estados Unidos el próximo 10 de junio para responder preguntas del Comité de Supervisión. El organismo solicitó su testimonio con el fin de que el magnate explique los detalles de su relación con el fallecido Jeffrey Epstein.
Un portavoz del empresario aseguró que Gates “acoge con satisfacción” la oportunidad de presentarse ante el comité. Esta comparecencia se produce después de que su exesposa, Melinda French Gates, señalara que su exmarido tenía “cuestiones que explicar sobre sus vínculos” con Epstein. Ante este mismo comité ya han declarado figuras como el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.
Gates ya se había pronunciado el pasado 4 de febrero, tras la publicación por parte del Departamento de Justicia de tres millones de páginas adicionales relacionadas con Epstein. En aquella ocasión, el multimillonario reconoció que fue “un insensato” al mantener contacto con el pederasta fallecido y afirmó que lamentaba “cada minuto” que pasó con él. Insistió en que fue una “insensatez” haber dedicado tiempo al agresor sexual, aunque negó haber cometido ninguna irregularidad.
Respecto a las afirmaciones que Epstein hizo sobre él en los documentos, Gates las calificó de “falsas”. Al referirse específicamente a unos correos electrónicos de 2013, en los que Epstein daba a entender que Gates tenía una aventura extramatrimonial y buscaba antibióticos para una enfermedad de transmisión sexual, el fundador de Microsoft declaró: “Al parecer, Jeffrey se envió un correo electrónico a sí mismo. Ese correo nunca se envió, es falso. Así que no sé qué estaba pensando. ¿Intentaba atacarme de alguna manera?”. Gates negó todas estas acusaciones.
El magnate explicó que conoció a Epstein en 2011 y que cenaron juntos en varias ocasiones, pero negó haber visitado la isla privada del financiero en las Islas Vírgenes. Sobre el motivo de su asociación, Gates afirmó: “El objetivo siempre fue que, como él conocía a mucha gente muy rica, decía que podía conseguir que donaran dinero para la salud global”. No obstante, reconoció que, en retrospectiva, esa estrategia fue un “callejón sin salida” y reiteró: “fui un ingenuo al pasar tiempo con él”.