Ciudad De México, 28 de mayo de 2026.- Entre el primer día del segundo mandato de Donald Trump y el 9 de marzo de 2026, Estados Unidos deportó a México a casi 13,000 nacionales de terceros países. Los cubanos constituyen el grupo más numeroso de extranjeros deportados a México en este periodo, con 4,353 personas. En marzo de 2026, el Departamento de Justicia estadounidense reconoció ante un tribunal federal la existencia de un ‘acuerdo vigente (no escrito)’ con México para llevar a cabo estas deportaciones.
Por su parte, el Gobierno de México reportó un total de 203,685 mexicanos repatriados desde Estados Unidos desde el 20 de enero de 2025. De esta cifra, 164,444 ocurrieron por vía terrestre y 39,241 por vía aérea. México cuenta con ocho centros de atención para repatriados ubicados en Baja California, Coahuila, Tamaulipas, Chihuahua, Sonora, Tabasco y Chiapas.
Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, declaró: “Es bajo el número todavía de personas que están siendo repartidas. Entonces, estamos muy contentos con ‘México te abraza'”. Asimismo, afirmó que “siempre los paisanos cuentan con el apoyo de su Gobierno”.
En contraste con la postura oficial mexicana sobre la atención a migrantes, surgen denuncias sobre la situación en los centros de detención estadounidenses. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha comenzado a ocultar detalles sobre la muerte de migrantes en sus instalaciones. En lo que va de 2026, se han registrado al menos cuatro muertes de migrantes en centros de detención del ICE. La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que envió un fuerte mensaje al gobierno de EU pidiendo aclarar y prevenir las muertes de migrantes mexicanos en sus centros, siendo que van 15.
Ante estas acusaciones, el Departamento de Seguridad Nacional, bajo la dirección de Markwayne Mullin, sostuvo: “A todos los detenidos se les provee de comidas adecuadas, agua, atención médica y tienen la oportunidad de comunicarse con su familia y abogados. De hecho los centros de detención de migrantes tienen estándares más altos que la mayoría de las prisiones en EU que sí tienen a ciudadanos”.
La agencia migratoria estadounidense enfrenta también una crisis presupuestaria. El DHS está cerrado desde hace dos meses por la falta de un acuerdo bipartidista en el Congreso. El secretario del DHS, Markwayne Mullin, advirtió que no habrá dinero para pagar a los empleados federales en la primera semana de mayo de 2026 si no se llega a un acuerdo. Según Mullin, las nóminas de los trabajadores ascienden a 1,600 millones de dólares.
“El dinero se está agotando a una velocidad vertiginosa y, una vez que eso suceda, ya no quedarán fondos de emergencia”, señaló Mullin. Agregó: “Una vez que hayamos superado el mes de abril… solo me quedará una nómina por cubrir y no habrá más fondos de emergencia; por lo tanto, el presidente no podrá emitir otra orden ejecutiva para que utilicemos dinero, ya que no quedarán dinero disponible”. Pese a esto, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva a finales de marzo de 2026 autorizando el uso de fondos de emergencia para pagar los salarios a los empleados del DHS.
El clima de incertidumbre ha impactado actividades comunitarias en Estados Unidos. El desfile y las fiestas tradicionales del Cinco de Mayo en el barrio mexicano La Villita, de Chicago, fueron suspendidos por segundo año consecutivo debido al temor por las redadas migratorias. Organizadores de la Cámara de Comercio indicaron que “la comunidad tiene miedo y sigue evitando las reuniones públicas” y que “muchas familias tienen miedo e incertidumbre debido al incremento de operaciones migratorias y por las amenazas de redadas”.
Los organizadores enfatizaron que “no hay nada que celebrar”, aunque mantuvieron que: “Mantenemos la esperanza de que las condiciones mejoren, permitiéndonos reunirnos nuevamente para celebrar nuestra cultura y tradiciones”.