Ciudad De México, 02 de junio de 2026.- La etiqueta Urban Hell (infierno urbano) es cada vez más concurrida en redes sociales para describir la decadencia de las grandes aglomeraciones. Ejemplos de estos espacios van desde Dhaka y suburbios de Nápoles, hasta villas del Lejano Oriente ruso y periferias de París o Nueva York. En este contexto, los motociclistas han dado lugar a otro infierno urbano debido a que su comportamiento es descrito como impredecible, caótico e incluso desquiciado.
En México, este fenómeno coincide con un incremento histórico cercano al 1,700% en el parque vehicular de motocicletas en las últimas dos décadas. Mientras que en el año 2000 apenas había unas 500 mil unidades en circulación, para 2024 la cifra alcanzó casi los 9 millones. Solo en la Ciudad de México circulan 820 mil motocicletas.
A nivel global, existen entre 700 y 800 millones de motos, concentradas principalmente en países asiáticos como China, India e Indonesia. La venta de estas unidades ha superado la comercialización de automóviles nuevos; mientras el mercado automotriz apenas creció 8%, las ventas de motos se dispararon 32%. Honda domina cerca del 40% del mercado global con 18.4 millones de unidades registradas en 2023.
El crecimiento en México se debió al bajo costo, la facilidad de adquisición y su eficiencia para sortear el tráfico urbano. Las motocicletas representan una alternativa ante el deficiente transporte público y porque gastan menos gasolina. Se estima que más de la mitad de las motos en el país se usan para trabajo, incluyendo repartidores, mensajeros y otros trabajadores.
Entre el 80% y 90% de los motociclistas son hombres, aunque la cifra de mujeres conductoras va en constante aumento. Sin embargo, el alza en el uso de motos ha disparado los riesgos en seguridad vial porque sus movimientos no están regulados, además del ruido que producen y la contaminación del aire que generan.
La presión demográfica agrava estos escenarios. Según proyecciones de la ONU, alrededor de 2050 el planeta tendrá 9,800 millones de habitantes, de los cuales más del 68% residirán en grandes aglomeraciones urbanas. Ciudades como Malappuram, en India, ya han cuadruplicado su población en 15 años, pasando de poco más de un millón a 4.2 millones de vecinos.