San Miguel Amatitlán, 14 de junio de 2026.- Joel Ángel Bravo Martínez, presidente municipal de San Miguel Amatitlán, Oaxaca, fue asesinado el 13 de junio de 2026 por un comando armado. El alcalde había sido víctima de extorsión y amenazas previas por parte del crimen organizado, situación ante la cual manifestó que temía por su vida.
De acuerdo con los hechos registrados, el edil no accedió a las demandas de extorsión. Semanas antes del homicidio, Bravo Martínez sufrió un ataque y un secuestro virtual perpetrado por sujetos armados. Durante una mesa regional de seguridad celebrada el 11 de mayo, el alcalde solicitó protección explícita y se le prometió la asignación de escoltas, sin embargo, estos nunca llegaron a hacerse presentes.
La Fiscalía de Oaxaca indicó que iniciará las investigaciones correspondientes para esclarecer el asesinato. Por su parte, el Gabinete de Seguridad federal señaló que mantendrá coordinación permanente con el gobierno de Oaxaca para apoyar las indagatorias y detener a los responsables. Las autoridades federales afirmaron que “no habrá impunidad” y comunicaron que han reforzado su presencia en la zona con un despliegue operativo para proteger a la población y fortalecer las labores de seguridad.
Jorge Romero declaró que se trata de “un alcalde más que no se dejó extorsionar por la delincuencia organizada”. Desde el PAN se recordó que “Joel Bravo Martínez había manifestado de manera directa que temía por su vida” y la partido exigió “a las autoridades federales, estatales y ministeriales una investigación pronta, exhaustiva y transparente que permita esclarecer este crimen, castigar a los responsables y garantizar que no quede impune”.
Alejandro Moreno condenó “con toda firmeza el asesinato de Joel Bravo, Presidente Municipal de San Miguel Amatitlán, Oaxaca”, afirmando que “su ejecución no es un hecho aislado”. El dirigente político señaló que esto es “una muestra más de la violencia que sigue ganando terreno en nuestro país, mientras el gobierno de MORENA es incapaz de garantizar seguridad y hacer valer la ley”.
En un mensaje adicional, Alejandro Moreno subrayó que “cada alcalde asesinado representa un ataque directo contra las instituciones democráticas y contra el derecho de las comunidades a vivir en paz”, agregando que “México no puede seguir normalizando que quienes fueron electos para servir a su pueblo sean perseguidos y asesinados por los cárteles del crimen organizado” y que “la impunidad se ha convertido en el mejor aliado de los criminales”.