Londres, 22 de junio de 2026.- Keir Starmer anunció este lunes su renuncia como primer ministro del Reino Unido y como líder del Partido Laborista, tras escuchar el cuestionamiento interno a su liderazgo. La decisión se produce tras meses de críticas y polémicas que ponen fin a su etapa, la cual comenzó tras ganar las elecciones en julio de 2024.
Starmer expresó su decisión en un mensaje a las puertas de la sede de Gobierno en Downing Street, donde afirmó que todas las decisiones que tomó siempre buscaron anteponer el interés del Reino Unido. “La pregunta que se plantea ahora mi partido es si soy la persona más adecuada para liderarnos de cara a las próximas elecciones generales. Escuché la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta y la acepto de buen grado”, declaró.
El ahora exmandatario informó que habló con Su Majestad el Rey para notificarle su determinación. Esta acción sigue a un crucial periodo de reflexión que Starmer atravesó el pasado fin de semana junto a su familia en su residencia campestre de Chequers, en medio de rumores sobre su posible renuncia y presiones de ministros para que dejara el cargo y allanara el camino a unas primarias.
Previamente, el presidente estadounidense Donald Trump adelantó el domingo en su red Truth Social que “Keir Starmer renunciará como primer ministro del Reino Unido. Fracasó estrepitosamente en dos temas muy importantes: la inmigración y la energía”.
Horas después del anuncio, el exalcalde de Gran Mánchester y diputado en el Parlamento británico, Andy Burnham, confirmó este lunes su candidatura a suceder a Starmer como líder laborista y primer ministro. Burnham anunció su intención en un mensaje en redes sociales, donde agradeció a Starmer su “enorme servicio” al país y su “liderazgo y dedicación durante un período tan difícil”.
“Su decisión marca el inicio de una transición, y es importante que este proceso se lleve a cabo de manera ordenada y responsable. Presentaré mi candidatura como parte de este proceso”, dijo Burnham, quien prometió “estabilidad, seriedad y que se siga prestando atención a los asuntos que más importan”. El aspirante, quien tuvo un papel en el gobierno de Gordon Brown a finales de la década de los 2000, incidió en que el proceso de sucesión que se abre el 9 de julio debe ser “un proceso positivo de renovación para nuestro partido y para nuestro país”.
Burnham señaló que la prioridad debe ser trabajar juntos para devolver al país al lugar donde todos quieren que esté, mencionando que la gente quiere ver avances en el crecimiento económico, el costo de la vida, los servicios públicos, la vivienda y las oportunidades para la próxima generación. Este movimiento ocurre en un contexto donde seis líderes han pasado por Downing Street en la última década.