Por Redacción
Ciudad de Mexico, 06 de agosto de 2026.- Benito Antonio Ocasio Martínez, conocido como Bad Bunny, enfrenta dos demandas legales por el uso no consentido de voces femeninas en su música. Tainaly Serrano Rivera presentó una reclamación en enero exigiendo 16 millones de dólares, mientras que su exnovia, Carliz de la Cruz, busca una compensación de 40 millones de dólares.
La demanda de Rivera sostiene que no dio consentimiento para el uso de su voz en dos canciones: ‘Solo de mí’, del álbum ‘X 100pre’ (2018), y ‘EoO’. Según los hechos expuestos, la voz de Rivera se escucha en ‘EoO’ durante las presentaciones en vivo de la gira europea del artista, donde la música se detiene antes del puente musical para dejar oír la frase: ‘Mira, puñeta, no me quiten el perreo’.
Por otro lado, Carliz de la Cruz alega que Bad Bunny utilizó su voz sin permiso en tres ocasiones después de terminar su relación sentimental. Su queja menciona la grabación donde dice ‘Bad Bunny, baby’, utilizada al inicio de su carrera y en la canción ‘Diles’ (enero de 2016). Además, reclama el uso de su voz en el sencillo ‘Pa’ Ti’ (diciembre de 2016) y en el tema ‘Dos mil 16’, incluido en el álbum ‘Un Verano Sin Ti’ (2022).
Joanna Bocanegra Ocasio, abogada que representa a ambas demandantes, declaró sobre el caso de De la Cruz: “Carliz called us to go over some contracts she’d received from the Puerto Rico label Rimas Entertainment and from Bad Bunny so she could sign over the rights. The thing is, practically right after that, two days later, the song was already out with her voice, without any written agreement”.
José Marxuach Fagot, otro abogado representante de Rivera y De la Cruz, explicó que según las leyes de imagen de Puerto Rico, el consentimiento debe ser por escrito y por un período específico. Respecto al plazo legal, un tribunal determinó que el tiempo para presentar la demanda comienza desde que la persona afectada tiene conocimiento del uso de su imagen o voz, otorgando un año a partir de ese momento para iniciar el caso.
En respuesta a las acusaciones de la exnovia del cantante, la defensa de Bad Bunny ha argumentado que incluir la voz de una persona en una canción no equivale legalmente al uso de su imagen.