Ciudad De México, 07 de abril de 2026.- Existen al menos 23 municipios en México que carecen de fuerzas de seguridad formales, por lo que los habitantes realizan funciones de seguridad a través de rondas vecinales. Según datos del Censo Nacional de Gobiernos Municipales 2025 del Inegi, estas 23 alcaldías no tienen ninguna figura de orden público, diferenciándose de otras 403 que cuentan con policías comunitarias y 90 donde la función la realizan instituciones como la Guardia Nacional y el Ejército.
Los 23 municipios se concentran en Oaxaca, Yucatán, Sonora y Chihuahua, siendo Oaxaca el estado con mayor número de localidades que carecen de cuerpos de policía. Entre los ayuntamientos oaxaqueños sin fuerzas del orden certificados se encuentran Santa María Tepantlali, San Juan Quiotepec, Santiago Zoquiapam, San Pedro Topiltepec, San Antonio Sinicahua y Santo Domingo Tlatayapam. En Chihuahua, localidades como Guadalupe, Praxedis G. Guerrero y Gómez Farías han pasado por periodos sin un solo municipal tras renuncias masivas por amenazas del crimen organizado.
En estas comunidades, los habitantes que cumplen esta labor son llamados ‘topiles’ o forman parte de la ronda comunitaria. Se trata de hombres y, cada vez más mujeres, de la comunidad que deben prestar sus servicios durante un año. Los topiles no son policías profesionales, sino campesinos, maestros o comerciantes que, por turno, dejan su oficio para vigilar el pueblo. Estas comunidades no tienen ni siquiera una policía municipal formal, legalmente constituida.
Ramón Celaya Gamboa señaló que “la famosa ronda vecinal, se organizan entre los propios vecinos y rudimentariamente hacen guardias en las entradas de los poblados”, agregando que “en algunos casos, ni siquiera tienen armas”. El experto advirtió que “en el discurso, se habla de coordinación para todo; sin embargo, la coordinación no basta”.
El censo evidenció que las fuerzas locales son el eslabón más débil de los cuerpos de seguridad, existiendo en total 516 alcaldías sin agentes propios. Celaya Gamboa indicó que en zonas altamente conflictivas relacionadas con la delincuencia organizada, el riesgo que padecen estas comunidades es mayor, pues “ahí desgraciadamente están a su suerte, ya que inclusive no hay ni presencia del Gobierno federal en algunas comunidades”.