Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las críticas del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la lucha contra el crimen organizado, enfatizando que la soberanía nacional no es negociable en la cooperación bilateral en materia de seguridad. Las declaraciones de Sheinbaum, realizadas en Tecomán, Colima, se produjeron después de que Trump afirmara que la mandataria mexicana “no debería haber rechazado mi ayuda para combatir a los cárteles en México”.
En su intervención, Sheinbaum señaló que existe colaboración con el gobierno de Estados Unidos, pero que esta debe respetar plenamente la soberanía de México. “El respeto a la soberanía nacional no está sujeto a negociación en la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad”, declaró la presidenta, en un mensaje dirigido tanto a la administración estadounidense como a la opinión pública.
La tensión diplomática se enmarca en un contexto de debate sobre el papel de las fuerzas estadounidenses en territorio mexicano. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, a través de un comunicado oficial, respaldó la postura de Sheinbaum, afirmando que las operaciones contra el crimen organizado “las planean y llevan a cabo las fuerzas armadas mexicanas con pleno respeto a la soberanía”.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, intentó bajar el tono de la controversia, declarando que “ambas naciones están tomando acciones bilaterales decisivas para desarmar a los cárteles trasnacionales”. Sin embargo, las declaraciones de Trump, quien también aseguró que “los cárteles controlan México”, contrastan con esta visión de colaboración y han sido rebatidas por Sheinbaum, quien sostuvo que “en México gobierna el pueblo”.
Este intercambio verbal ocurre semanas después de la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, un evento que reactivó el debate sobre las estrategias de seguridad. Además, el episodio se suma a la percepción de un distanciamiento diplomático, evidenciado recientemente por la no invitación de México a la cumbre del Escudo de las Américas celebrada en Miami.
El diferendo pone de manifiesto las tensiones subyacentes en la relación bilateral, donde la seguridad es un tema central pero sensible, que enfrenta la presión estadounidense por resultados con la firme postura mexicana de que cualquier acción debe realizarse bajo el marco de la soberanía y la no intervención.