Por Redacción
Secretaría De Gobernación (Ciudad De México, Según Múltiples Fuentes), 15 de marzo de 2026.- La coalición oficialista conformada por Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anunció un acuerdo para impulsar el llamado Plan B de Reforma Electoral propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de intensas negociaciones lideradas por la Secretaría de Gobernación. El senador Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena en la Cámara Alta, declaró en la madrugada del 14 de marzo que ya existe un acuerdo “muy perfilado” y “concluido”, aunque horas después el diputado federal Ricardo Monreal Ávila afirmó que todavía no se concretaba un pacto pleno con los aliados.
El acuerdo se perfila tras el rechazo que sufrió la primera iniciativa de reforma electoral de Sheinbaum, la cual no logró el respaldo unánime de su coalición en la Cámara de Diputados. El nuevo Plan B, según ha explicado el gobierno, se centra en la “austeridad republicana” y busca reducir privilegios y costos del sistema político, especialmente en legislativos locales y municipios, dejando de lado cambios profundos al Instituto Nacional Electoral (INE) que contenía la propuesta original.
En un comunicado conjunto emitido el 14 de marzo, senadores de Morena, PT y PVEM respaldaron el Plan B, señalando que “las y los senadores que formamos parte de la Cuarta Transformación respaldamos el Plan B, propuesto por la presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo”. Por su parte, el PVEM, mediante un comunicado separado, destacó coincidencias con la iniciativa en puntos como destinar ahorros a programas sociales, terminar con privilegios en el uso de dinero público y disminuir presupuestos en congresos locales.
La presidenta Sheinbaum, al ser cuestionada sobre el respaldo de sus aliados, mencionó que la Secretaría de Gobernación, a cargo de Rosa Icela Rodríguez, “está armando y terminando la propuesta” para enviarla la próxima semana al Congreso de la Unión, y añadió: “Vamos a ver cómo responden”. En paralelo, los diputados locales de Morena en los 32 congresos estatales emitieron un posicionamiento conjunto respaldando el Plan B, argumentando que permitirá “terminar con privilegios y reducir los altos costos de la política mexicana”, con un ahorro estimado de 4 mil millones de pesos.
Pese al anuncio de los senadores y el respaldo público del PVEM, persisten contradicciones sobre el estado real del acuerdo. Mientras Mier aseguró que el pacto ya estaba listo y solo faltaba que Gobernación lo hiciera público, Monreal declaró más tarde ese mismo día que “todavía no hay acuerdo con PT y PVEM para Plan B”, aunque reconoció una “buena actitud” e “intención política correcta” por parte de los aliados. Esta discrepancia refleja la complejidad de las negociaciones y la necesidad de alinear las posturas de todas las bancadas oficialistas, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.
El contexto político indica que el gobierno de Sheinbaum busca capitalizar el impulso de su coalición tras el revés inicial, enfocándose ahora en una reforma de austeridad que podría tener mayor aceptación entre sus socios legislativos y en la opinión pública. Los detalles específicos del Plan B, como los topes máximos a sueldos de legislativos estatales y la reducción del número de regidores municipales, aún se desconocen y se espera que sean dados a conocer oficialmente cuando la iniciativa sea presentada al Congreso en los próximos días.