Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- Vecinos y comerciantes de la colonia Viaducto Piedad protestaron este martes para exigir la intervención de autoridades ante la crisis social y de seguridad que, según denuncian, ha generado la sobrepoblación del albergue Coruña, un centro de asistencia para personas en situación de calle ubicado en Sur 65-A, número 3246. Los manifestantes señalaron que la saturación del inmueble, perteneciente al Centro de Asistencia e Integración Social (CAIS), obliga a decenas de personas con problemas de salud mental, discapacidad o adicciones a pernoctar en la vía pública, lo que ha derivado en conflictos constantes en la zona.
La protesta se desarrolló frente al albergue, donde los residentes y dueños de establecimientos mercantiles mostraron su preocupación por la falta de capacidad del lugar para atender la demanda. Trabajadores de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social (Sebien), encargada del sitio, reconocieron en el lugar que no cuentan con espacios suficientes para brindar servicios de alimentación, estancia o revisiones médicas a todas las personas que lo solicitan.
“Exigimos que las autoridades actúen. Esta situación ya es insostenible. Hay personas que necesitan ayuda real y no la están recibiendo, y al mismo tiempo, nosotros los vecinos vivimos con miedo y con el comercio afectado”, declaró uno de los manifestantes, quien prefirió no dar su nombre. La falta de una respuesta oficial clara y de medidas concretas para ampliar la capacidad del albergue o reubicar a parte de sus usuarios ha exacerbado la tensión en la colonia.
El contexto de la protesta refleja un problema estructural de la capital: la insuficiencia de espacios de atención dignos para su población en situación de calle. Los albergues, muchos de ellos operados por el gobierno de la ciudad, frecuentemente operan por encima de su capacidad máxima, lo que limita la calidad de los servicios y, como en este caso, externaliza el problema a los espacios públicos aledaños.
Hasta el momento, no se ha informado sobre el número exacto de personas que buscan refugio en el albergue Coruña ni sobre su capacidad oficial, datos clave para dimensionar el nivel de saturación. Tampoco hubo una respuesta formal por parte de la Sebien o del gobierno capitalino a las demandas de los vecinos durante la manifestación.
La situación en Viaducto Piedad pone sobre la mesa el desafío de la política social urbana, que debe balancear la atención humanitaria a los sectores más vulnerables con la convivencia y seguridad en las comunidades. Sin una estrategia integral que incluya más camas, servicios de salud mental especializados y programas de reinserción social, conflictos como este podrían repetirse en otras zonas de la Ciudad de México donde operan centros de asistencia similares.