Por Redacción

Ciudad De México, 19 de marzo de 2026.- La Cámara de Senadores alista la votación del llamado ‘Plan B’ de la reforma electoral, una iniciativa constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que podría someterse a pleno el próximo miércoles 25 de marzo, según anunciaron voceros de la coalición gobernante. El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, aseguró que existe la intención de aprobar el dictamen antes del inicio de la Semana Santa, aunque fuentes legislativas indican que la fecha carece aún de confirmación oficial definitiva.

La propuesta ha generado divisiones marcadas entre los bloques parlamentarios. Mientras el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) mantienen su apoyo general a la iniciativa, han expresado reservas internas sobre mecanismos específicos como la revocación de mandato. Por su parte, la oposición representada por el PRI ha calificado la reforma de manera contundente; el senador Manuel Añorve Baños la definió como un intento de control similar a modelos autoritarios, etiquetándola en discursos públicos como el ‘Plan Maduro’.

Uno de los puntos más cuestionados por los críticos es el impacto financiero y administrativo en los municipios. El diputado Elías Lixa Abimerhi señaló que la reforma generará un aumento en el gasto público en lugar de un ahorro, al obligar a aproximadamente 1,100 municipios a ampliar el tamaño de sus cabildos. Datos de la investigación indican que solo 56 municipios reducirían su número de integrantes, mientras que en estados como Yucatán, el 74% de las alcaldías tendrían que crear 221 regidurías adicionales.

En el ámbito de la legalidad constitucional, analistas y columnistas han puesto en duda la procedencia de la revocación de mandato incluida en el paquete legislativo. Argumentan que dicho mecanismo requiere constitucionalmente una ‘pérdida de confianza’ demostrada hacia la presidenta, condición que actualmente no se ha configurado en el escenario político nacional. Esta discrepancia jurídica se suma a las críticas sobre el debilitamiento de los órganos electorales y la presunta creación de una campaña permanente del Ejecutivo.

El proceso legislativo continúa su curso en el Senado con la expectativa de que la mayoría de Morena y sus aliados logre reunir los votos necesarios para la aprobación en el pleno. Sin embargo, la falta de un texto final divulgado oficialmente y la incertidumbre sobre los plazos para la elaboración de las leyes secundarias mantienen el debate abierto. La votación del miércoles podría marcar un punto de inflexión en la estructura electoral del país, dependiendo de la capacidad de negociación de los coordinadores parlamentarios para cerrar las diferencias internas de la coalición gobernante.

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