Nuevo México, 25 de marzo de 2026.- Un jurado condenó a Meta, propietaria de Facebook e Instagram, a pagar 375 millones de dólares en daños tras un juicio de seis semanas en el que se determinó que la red social no protegió adecuadamente a los menores de edad en sus plataformas. La fiscalía del estado de Nuevo México, representada por la abogada Linda Singer, logró demostrar que la empresa ocultó hallazgos internos sobre los riesgos que sus servicios representan para los jóvenes.
Durante el proceso judicial, se presentaron cientos de documentos, informes y correos electrónicos como pruebas, además de la declaración de 40 testigos. Según lo expuesto por Linda Singer en el juicio, los algoritmos de Meta estaban diseñados para dirigir a adultos hacia contenido publicado por usuarios adolescentes, facilitando la interacción entre predadores y menores. La acusación central fue que la corporación tenía conocimiento de estos peligros pero decidió no actuar con la transparencia debida.
Ante el veredicto, un portavoz de Meta emitió una declaración indicando que la empresa respeta la decisión del jurado, pero no está de acuerdo con ella. “Respetuosamente, no estamos de acuerdo con el veredicto y apelaremos”, afirmó el representante corporativo. La compañía mantiene que trabaja arduamente para mantener seguras a las personas en sus plataformas y argumenta que existe una complejidad inherente en identificar y eliminar a actores malintencionados en un entorno digital masivo.
Este caso marca un precedente significativo al ser uno de los primeros relacionados con la seguridad infantil en redes sociales que culmina con un veredicto final emitido por un jurado. La cifra de 375 millones de dólares, aunque sustancial, fue descrita en el contexto del juicio como notoriamente inferior a lo que se podría haber solicitado, dado el alcance de las pruebas presentadas sobre la conducta de la plataforma.
La contradicción entre la postura de la empresa y las conclusiones del jurado queda establecida: mientras Meta afirma su compromiso con la seguridad y la dificultad técnica de moderar contenidos, la justicia de Nuevo México determinó que hubo ocultamiento deliberado de información crítica sobre los daños potenciales a la infancia. Con la notificación de la apelación, el caso podría extenderse en los tribunales federales, donde se debatirá la responsabilidad legal de los gigantes tecnológicos en la protección de datos y la integridad de los menores usuarios.