Ciudad De México, 31 de marzo de 2026.- La alcaldía Miguel Hidalgo interpuso una denuncia contra exfuncionarios por corrupción, relacionada con la demolición de un inmueble en Polanco. Por otra parte, el Tribunal Electoral de la Ciudad de México resolvió que los diputados de Morena Cecilia Vadillo y Víctor Hugo Romo no incurrieron en el delito de violencia política en razón de género en contra de la panista Laura Álvarez.
Los denunciados en la acción legal presentada ante la Fiscalía para la Investigación de los Delitos Cometidos por Servidores Públicos son el exalcalde Víctor Hugo Romo, de Morena, y su entonces director jurídico. Se les señala de permitir la demolición ilegal de un inmueble en Moliere 88 y simular acciones oficiales para evitar sanciones.
El actual alcalde Mauricio Tabe explicó que el inmueble estaba bajo el Acuerdo de Facilidades Administrativas para la Reconstrucción tras el sismo de 2017 y aseguró que la obra en cuestión fue clausurada. Sobre el caso, Tabe declaró: “Hubo corrupción en la demolición, hubo corrupción al hacer la excavación; en la alcaldía no hicieron nada, mucha simulación”.
En cuanto al resolutivo electoral, este determinó que no existió violencia política de género en contra de Laura Álvarez, esposa del alcalde Mauricio Tabe. Víctor Hugo Romo afirmó que la resolución confirmó que no existió violencia política de género y que todo fue un intento de la derecha para callar denuncias sobre posibles actos de corrupción.
Romo señaló que Álvarez utilizó la figura de violencia política de género para censurar el debate público, luego de que se exhibieron presuntas irregularidades relacionadas con el uso de recursos públicos de la alcaldía a favor de su persona. El exalcalde difundió información que argumenta que todo se efectuó con apego a las normas, contradiciendo la denuncia de Tabe sobre falta de permisos.
Respecto a la resolución electoral, Víctor Hugo Romo indicó: “No existió violencia política de género, y todo se trató de un intento burdo de la derecha para callar denuncias sobre posibles actos de corrupción”. Además, enfatizó: “Que quede claro: denunciar corrupción no es violencia. Lo que sí es grave es querer usar causas legítimas de las mujeres como escudo político para encubrirse. Eso es una falta de respeto para todas”.
Sobre las acusaciones de corrupción en la demolición, Romo respondió: “Cuatro años después siguen culpando a los anteriores, porque no pueden explicar su propia inacción”. Finalmente, el diputado sentenció: “No nos van a intimidar. Vamos a seguir denunciando la corrupción, venga de donde venga, aunque a algunos les incomode”.