Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- La tregua temporal de dos semanas acordada entre Estados Unidos e Irán la madrugada del miércoles enfrenta serios obstáculos, marcada por una interrupción total del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y discrepancias sobre el alcance del alto el fuego respecto a Líbano.

El acuerdo, supeditado a que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, muestra signos de fragilidad. Una fuente oficial iraní confirmó a la agencia TASS que limitará los cruces a un máximo de 15 buques por día durante las dos semanas de la tregua. Datos de Kpler indican que el miércoles solo cruzaron cinco embarcaciones, ninguna petrolera o metanera, y hasta media tarde de este jueves 9 de abril habían pasado apenas tres: un granelero y dos con petróleo. Irán informó que el tráfico sufrió una interrupción total tras las agresiones militares de Israel contra Líbano, dejando varados al menos 230 buques cargados de petróleo.

La incertidumbre se extiende a los actores regionales. El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, insistió en que “Líbano y todo el Eje de la Resistencia, como aliados de Irán, forman parte indisoluble del alto el fuego” y advirtió que las violaciones tendrán fuertes respuestas. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, instruyó a su gabinete para iniciar diálogos directos con el gobierno libanés lo antes posible, buscando el desarme de Hezbolá. Sin embargo, la oficina de Joseph Aoun, presidente de Líbano, evitó confirmar el inicio de estos diálogos.

En medio de la escalada, el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, declaró que están tratando de lograr un alto al fuego duradero. “Ha resultado un poco más difícil en los detalles, en cuanto a hasta dónde se extiende, a quién cubre y qué operaciones abarca. Pero, como saben, estamos en conversaciones en este momento para tratar de concretar todo eso”, señaló Landau, quien aseguró que Estados Unidos “ha logrado, en términos generales, los objetivos militares” de la ofensiva iniciada el 28 de febrero. Ese conflicto ha causado la muerte de al menos trece soldados estadounidenses.

Los mercados energéticos reflejan la volatilidad. El crudo de referencia estadounidense (WTI) se desplomó un 16,4 % y el Brent bajó un 13,3 % el miércoles tras el anuncio del alto el fuego; no obstante, otras fuentes reportan que el WTI subió 6,41 % a 100,46 dólares y el Brent avanzó 3,94 % a 98,48 dólares. Desde el inicio del conflicto, el precio medio de la gasolina regular en Estados Unidos acumuló un incremento de 1,18 dólares por galón, situándose en 4,17 dólares, lo que representa una subida del 40 %.

La situación humanitaria permanece crítica. La Comisión de Investigación de la ONU para Palestina expresó su preocupación por actos genocidas en Gaza, donde al menos 200 personas han muerto por ataques israelíes desde el 28 de febrero, mientras que en Cisjordania otros 22 palestinos han sido asesinados. “La situación general en Gaza sigue siendo grave tras el supuesto alto el fuego de octubre de 2025, con palestinos que viven con acceso limitado a atención médica, alimentos o refugios adecuados”, indicó la comisión.

Internamente en Israel, la tensión social persiste. Netanyahu criticó al Tribunal Supremo por permitir una protesta antiguerra en Tel Aviv el sábado 4 de abril, donde la policía dispersó por la fuerza a un millar de personas y detuvo al menos a 10 manifestantes, a pesar de que el Ejército y la Policía habían autorizado la participación de hasta 150 personas. “Increíble. Mientras que a los judíos se les prohíbe rezar en el Muro de las Lamentaciones durante la festividad, el Tribunal Supremo aprobó una protesta de izquierda en Tel Aviv”, afirmó el mandatario israelí.

Por Editor

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