Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su Gobierno no tiene nada que esconder con respecto a los envíos humanitarios a Cuba y negó rotundamente que su Administración haya clasificado durante cinco años la información sobre dichas ayudas. Ante las versiones sobre un supuesto ocultamiento, la mandataria planteó que baraja alternativas para reanudar las entregas de combustible por motivos humanitarios.

Sheinbaum rechazó específicamente la noticia sobre la reserva de información: “Es falso. Cuba nunca ha pedido que reservemos la información”, declaró la presidenta. Esta afirmación contrasta con lo informado previamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la cual indicó vía transparencia que La Habana había solicitado dejar de publicar los datos de los envíos porque “grupos antagónicos” han difundido “información falsa” al respecto. Asimismo, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo había solicitado que se mantuviese bajo reserva la información sobre los envíos a Cuba.

“Nosotros no tenemos nada que esconder con Cuba, al revés, estamos orgullosos de apoyar al pueblo cubano”, expresó Sheinbaum. La presidenta reiteró que no tiene ningún problema en publicar toda la información sobre la venta comercial de combustible a Cuba y afirmó que su Administración cuenta con registros sobre las exportaciones, las cuales se han realizado bajo esquemas comerciales además de la ayuda humanitaria. “Es la mejor tradición diplomática que ha tenido nuestro país. Porque México es hermano de los pueblos”, añadió.

El pasado 30 de marzo, Sheinbaum anunció que su Gobierno trabaja con autoridades cubanas para reactivar el suministro de petróleo a la isla. Por otra parte, se reportó que Cuba recibió un nuevo lote de ayuda humanitaria proveniente de Estados Unidos, compuesto por 600 kits de alimentos e higiene para familias damnificadas por el huracán Melissa. El donativo fue entregado por integrantes de Catholic Relief Services (CRS) a la directora de Cáritas Cuba, Carmen María Nodal, en el aeropuerto internacional Antonio Maceo de Santiago de Cuba.

Este envío se suma a otras operaciones humanitarias anteriores que comenzaron a llegar a mediados de enero por vía aérea y marítima desde EE.UU. La ayuda del Gobierno de Washington fue anunciada inicialmente por un valor de tres millones de dólares, pero en febrero se informó el envío de una partida adicional de seis millones de dólares. Los donativos han incluido arroz, fríjoles, aceites, azúcar, tabletas de purificación de agua, ollas, utensilios de cocina, cobijas y linternas.

De acuerdo a las evaluaciones del Gobierno cubano, el impacto del huracán Melissa no dejó víctimas mortales, pero sí cuantiosos daños materiales a más de 116,000 viviendas, 600 infraestructuras médicas estatales, más de 2,000 centros educativos, unas 100,000 hectáreas de cultivos e infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, electricidad y abasto de agua. Sobre la recepción de la ayuda estadounidense, representantes de Cáritas Cuba describieron el hecho como un “gesto concreto de la caridad cristiana” que “testimonia el amor y servicio de Cristo al contribuir a aliviar las necesidades materiales de quienes más sufren”.

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *