Washington D.C., 11 de junio de 2026.- Donald Trump expresó su descontento con el resultado de las elecciones primarias de California y acusó a los funcionarios electorales de cometer fraude sin presentar pruebas que respalden sus afirmaciones. Desde el Despacho Oval, el miércoles 10 de junio de 2026, el expresidente llamó a los encargados electorales “perros tramposos” (cheating dogs) mientras insistía en que su candidato, Steve Hilton, habría perdido terreno injustamente durante el conteo.
Trump aseguró que Hilton solo fue aprobado para avanzar a la segunda vuelta debido a la presión ejercida por su campaña. “La única razón por la que aprobaron a Steve Hilton… fue porque la presión estaba sobre ellos porque son perros tramposos”, declaró. Días antes, ya había calificado los comicios de “amañados” (rigged) y “corruptos” (corrupt), cuestionando que cinco días después del evento aún no hubiera un ganador definido: “Son corruptos”, dijo.
Cuando un reportero de NBC le recordó que no existen pruebas que sustenten sus alegatos de fraude, Trump respondió con enojo, se levantó de su asiento y dio por terminado el intercambio. A pesar de las acusaciones, el resultado coincidió con lo predicho por las encuestas. Xavier Becerra, candidato respaldado por el establishment demócrata, consolidó su liderazgo con 2.39 millones de votos (27.9% del total) al contarse el 91% de las papeletas, mientras que Hilton obtuvo 2.13 millones (25.5%), asegurando ambos su lugar en la disputa de noviembre.
Las sospechas republicanas se avivaron también por la carrera a la alcaldía de Los Ángeles, donde la titular Karen Bass invirtió el marcador frente al republicano Spencer Pratt después de los primeros conteos. Los republicanos han declarado que los padrones electorales de California contienen irregularidades y son “sucios” (dirty). Por su parte, el fiscal de EE.UU. en Los Ángeles, Bill Essayli, comentó el lunes 8 de junio de 2026 que es probable que se presenten cargos por presunto fraude electoral, aunque hasta el momento no se han anunciado ninguna imputación.
En la contienda por la gobernación, tanto Becerra como Hilton superaron al multimillonario demócrata Tom Steyer, quien gastó más de 200 millones de dólares de su fortuna personal en la campaña. Hilton mantiene que sin la intervención de Trump no habría logrado pasar a la segunda vuelta contra Becerra.