Sinaloa, 11 de junio de 2026.- La diputada local Paola Gárate Valenzuela sufre el asedio de la delincuencia organizada, enfrentando la ira de los gobernantes, amenazas, intimidaciones y recomendaciones de que no siga exponiendo lo que sucede en la entidad.

La legisladora, quien es priista, fue levantada en los comicios del 21, donde quedó clara la intervención de los grupos delincuenciales en favor de MORENA. Después de los comicios fue advertida de no seguir hablando del tema, a lo que no hizo caso.

Ante la situación, buscó la protección de las autoridades y nada pasó. Sus escritos a las secretarías de la Defensa Nacional, la de Seguridad, la Guardia Nacional y la secretaría de Gobernación pidiendo protección no tuvieron respuesta.

La escalada de hostigamiento llegó hasta su casa, donde fue entregada una corona fúnebre dirigida a la familia Gárate como una clara advertencia y una sentida amenaza en su contra.

En otro frente, la novela en torno a lo que pasa o pasará con Rubén Rocha Moya se mantiene en suspenso. Nada parece inquietar al exgobernador Rubén Rocha Moya, protegido como se encuentra por el propio gobierno.

Rubén Rocha Moya y las otras siete personas que son requeridas por la fiscalía de un distrito de Nueva York, simplemente desaparecieron del ojo público.

Por Editor

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