Ciudad de Mexico, 22 de junio de 2026.- En las últimas semanas, la ciudad ha tenido banquetas, muros y mobiliario urbano cubiertos de pintura morada, mientras se han realizado obras de último minuto para que la capital luzca lista rumbo al Mundial.
Paralelamente a estos esfuerzos estéticos, la Ciudad de México ha mostrado cifras de empleo donde miles de personas dejaron de encontrar oportunidades. La ciudad perdió empleos mientras se discutían colores, espectáculos y fotos para la inauguración.
Royfid Torres señaló que “hay una idea profundamente instalada en este gobierno: que si algo se ve distinto, entonces ya cambió. Pintar sustituye a transformar. Inaugurar sustituye a planear. Organizar eventos sustituye a gobernar”.
El columnista añadió que “el problema aparece cuando se gobierna como quien limpia la sala cinco minutos antes de que lleguen las visitas”.
Sobre el impacto social de los datos laborales, Torres afirmó: “Perder empleo no es una estadística fría. Significa familias ajustando gastos, jóvenes posponiendo planes y miles de personas refugiándose en la informalidad, porque trabajar ocho horas, trasladarse cuatro y además cuidar a alguien ya no cabe en un solo día”.