Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- La escalada bélica en Oriente Próximo ha provocado un impacto global en los mercados energéticos y alertas de seguridad nacional en México, en medio de un ultimátum de 48 horas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia Irán para abrir el estrecho de Ormuz.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró el jueves 3 de abril de 2026 por encima de los 100 dólares el barril, con contratos de futuros para mayo a 111.54 dólares. Por su parte, el precio medio de la gasolina en Estados Unidos se situó en 4.104 dólares por galón el sábado 4 de abril de 2026, un crecimiento de más del 37% desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero. Las declaraciones de Trump sobre el supuesto fin de las hostilidades provocaron un repunte violento en los precios, registrando el barril de Brent un incremento superior al 4% minutos después de su discurso.
Ante la crisis, Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, declaró que México afronta una emergencia de seguridad nacional por su alta dependencia de las importaciones de gas natural estadounidense. “La enorme dependencia que tenemos de Estados Unidos no es una dependencia simple, es vulnerabilidad; si nos cierran la llave, México se queda a oscuras”, afirmó el funcionario.
En el frente diplomático y militar, Donald Trump anunció que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos completaron con éxito el rescate del segundo tripulante del caza F-15E Strike Eagle derribado el viernes 3 de abril de 2026 por defensas iraníes. “Esta milagrosa operación de búsqueda y rescate se suma al exitoso rescate de otro valiente piloto, ayer… Esta es la primera vez en la historia militar que dos pilotos estadounidenses han sido rescatados, por separado, en lo profundo del territorio enemigo”, dijo Trump, quien anunció una conferencia de prensa para el próximo lunes desde la Oficina Oval.
Trump lanzó una amenaza directa a Teherán: “¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para llegar a un acuerdo o abrir el Estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”. Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, confirmó contactos con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, pero aclaró que “eso no significa que exista una negociación”. Araqchi enfatizó que “el nivel de confianza es nulo” y que “no vemos honestidad”, además de señalar que el estrecho de Ormuz se encuentra en aguas territoriales de Irán y Omán.
El conflicto ha intensificado los ataques en la región. Hezbolá puso fin a 15 meses de tregua unilateral el 2 de marzo de 2026 tras el asesinato del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, por parte de Estados Unidos e Israel. Desde entonces, el grupo ha disparado a diario 100 cohetes y drones sobre Israel, causando la muerte de 10 uniformados israelíes. Israel ha respondido matando a más de 1,340 personas en Líbano, de las cuales asegura que más de 900 integraban Hezbolá. Amos Harel señaló que “las promesas de una victoria decisiva sobre Hezbolá no se corresponden con la realidad sobre el terreno”.
En otros frentes, los rebeldes hutíes de Yemen se atribuyeron el lanzamiento de un misil contra Israel el sábado 28 de marzo de 2026, proyectil que fue interceptado según el ejército israelí. Recientemente, Israel atacó instalaciones nucleares iraníes y Teherán respondió con misiles que alcanzaron una base en Arabia Saudí donde resultaron heridos soldados estadounidenses. El primer ministro de Irak, Mohammed Shia’ al-Sudani, declaró que “Iraq does not want to be a party to this war, which lacks any legal basis” (Irak no quiere ser parte de esta guerra, que carece de base legal), denunciando violaciones diarias a su espacio aéreo.
La tensión ha llegado también a lugares sagrados. Israel impidió celebrar la misa de Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro. El patriarca latino Pierbattista Pizzaballa lamentó la decisión: “Hoy Jesús llora una vez más por Jerusalén… Llora por esta Tierra Santa, aún incapaz de reconocer el don de la paz”. Benjamin Netanyahu justificó la prohibición por razones de seguridad debido a los riesgos de ataques en la guerra contra Irán.
