Ciudad de Mexico, 03 de julio de 2026.- Ha concluido un séptimo proceso de regularización de inmigrantes en España, con una cifra de aspirantes que marca un récord histórico: más de 1.17 millones de ciudadanos se presentaron para regularizar su situación. El plazo para este trámite venció el pasado martes 30 de junio, y uno de los requisitos fundamentales fue que los solicitantes hubieran llegado a territorio español antes del 31 de diciembre del año pasado.

En este proceso, los colombianos encabezaron la lista de solicitudes con más de 300,000 registros. Se proyecta que, en poco tiempo, la colonia colombiana será la más grande en España, superando el millón de personas y desplazando a la comunidad marroquí. Las principales nacionalidades de los inmigrantes fueron la colombiana, la marroquí y la venezolana, mientras que las colonias ecuatoriana y venezolana se situaron un poco más abajo en el ranking.

Estos movimientos migratorios ocurren en un contexto de crecimiento demográfico. La población española aumentó en 97,021 personas durante el primer trimestre de 2026, situándose en 49,687,120 habitantes al 1 de abril de ese año. Los inmigrantes se están acercando a los 10 millones, lo que representa casi el 20% del total. Para el año 2026, el presidente Sánchez declaró que espera llegar a los 50 millones de habitantes bajo su gestión.

Este escenario contrasta con el panorama de 1976, cuando la población extranjera en España no llegaba a 200,000 personas, representando menos del 0.5% de una población total de 36 millones. Sin embargo, persisten desafíos demográficos internos; hay un proceso de envejecimiento donde el promedio de edad aumenta dramáticamente. El porcentaje de población de 65 años y más, que actualmente es del 20.4%, alcanzaría un máximo del 30.5% hacia 2055.

De continuar la tendencia demográfica de los nativos españoles, la población comenzaría a descender a partir de 2050. Sobre esta dinámica, Jaime Mayor Oreja, presidente de la Fundación Neos, señaló: “Pero —dice con razón Jaime Mayor Oreja, presidente de la Fundación Neos— no confundamos causas y efectos. Reitero que la inmigración es consecuencia del diferencial de bienestar en unos lugares comparados con otros. Pero también es verdad que hay un diferencial en la demografía de unos y de otros y esta realidad constituye una cuestión esencial”.

Por Editor

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