Por Redacción
Madrid, 30 de julio de 2026.- La Comunidad de Madrid interpuso una denuncia ante la policía después de que responsables del Rayo Vallecano impidieran el acceso al Estadio de Vallecas a los operarios destinados a iniciar obras urgentes. El Ejecutivo regional había extinguido el martes la concesión del recinto al club debido a su “obsolescencia generalizada” y un “severo incumplimiento normativo” que compromete la seguridad y operatividad del estadio.
Según el Gobierno regional, el vicepresidente del club, José María Sardá, junto al jefe de los servicios jurídicos, se negaron a facilitar la entrada al personal técnico y operario designado para ejercer funciones de inspección, comprobación y ejecución derivadas de la suspensión cautelar de la concesión. La comitiva, compuesta por expertos en jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación, acudió al lugar a las 9:00 horas.
Ante el bloqueo, los trabajadores únicamente pudieron comenzar las reformas en un edificio adyacente al estadio, ubicado entre la calle del Payaso Fofó y la del Arroyo del Olivar, el cual está cedido a federaciones deportivas de boxeo, billar, tenis de mesa y ajedrez. Por el contrario, los jardineros encargados de intervenir sobre un césped muy deteriorado permanecieron esperando sin poder ingresar hasta que, hacia las 13:00 horas, abandonaron la zona debido al impedimento impuesto por la directiva vallecaña.
La presidenta del Gobierno madrileño, Isabel Díaz Ayuso, justificó la medida señalando que “la auditoría externa traslada riesgo para la seguridad de las personas”. Añadió que entienden este proceso de extinción de la concesión por incumplimiento del club y que se han visto “obligados a adoptar esta decisión, tomada junto a la Liga y las Federaciones Española y Madrileña de Fútbol”.
Mariano de Paco Serrano, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, calificó la actuación como parte de un patrón habitual: “Es el modus operandi del Club desde siempre y es lo que está destruyendo la imagen y el prestigio del Rayo Vallecano y del estadio”. Además, la administración acusa al club de realizar “una nueva maniobra dilatoria” al presentar un escrito solicitando documentación que ya figura en el expediente y que previamente se le había remitido por medios electrónicos.
El consejero advirtió sobre las consecuencias de esta situación: “A partir de ahora, cada día que el equipo no pueda jugar en su estadio será responsabilidad de la directiva del club”.