Ciudad De México, 14 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum ordenó a los cónsules mexicanos realizar visitas diarias a los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, tras confirmarse el fallecimiento de Alejandro Cabrera Clemente en el Centro Correccional de Winn, en Luisiana. La mandataria indicó que anteriormente las visitas se realizaban de manera semanal.
“Di instrucciones a todos los cónsules en donde haya centros de detención de esta institución del Gobierno de Estados Unidos -de ICE- para que visiten diario los centros de detención. Ellos los visitaban cada semana, pues ahora les pedí que visiten diario, si no es el cónsul de manera personal, una persona del consulado”, declaró Sheinbaum. Agregó que el objetivo es que “puedan atender a nuestros connacionales en los centros de detención y no solamente una vez a la semana”.
Sobre el número de víctimas, existe discrepancia en la información disponible. Mientras que fuentes indican que con la muerte de Cabrera Clemente suman 15 los connacionales fallecidos en estos centros entre mayo de 2025 y abril de 2026, otra fuente señala que el número se eleva a 16. El gobierno de Estados Unidos no ha informado a México sobre las circunstancias y causas de la muerte de los mexicanos detenidos, y hasta ahora no ha habido respuestas puntuales a cada caso solicitado.
Alejandro Cabrera Clemente, de 49 años, fue hallado inconsciente en la instalación de Luisiana. Se reporta que era un migrante mexicano que llevaba más de 25 años en Estados Unidos tras haber ingresado de manera irregular. Hasta el momento, la causa oficial de su muerte no ha sido detallada públicamente y el caso permanece bajo revisión. En uno de los centros de detención se ha reportado que el personal encargado hacía apuestas sobre quién sería el siguiente migrante en morir por suicidio.
Ante la falta de respuestas, el gobierno de México envió una carta al gobierno de Estados Unidos y está revisando la situación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otras instancias de Naciones Unidas para denunciar las prácticas en los centros de detención. “Lo que ahora se está haciendo es ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y estamos revisando ante otras instancias de Naciones Unidas para denunciar estas prácticas en los centros de detención”, afirmó la presidenta. Se ha solicitado una investigación sobre los casos, la cual corresponde realizar al gobierno de Estados Unidos o, en caso de denuncia, al Ministerio Público y al Poder Judicial.
Por su parte, Markwayne Mullin, secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmado el 23 de marzo de 2026, ha declarado que su objetivo es que la gente comprenda que están protegiendo y trabajando con ellos, buscando que en seis meses no sean la noticia principal diariamente. Sin embargo, Naureen Shah señaló que la agenda de la administración permanece inalterada: “deportar a millones de personas y atemorizar a otros millones para que se oculten y, en última instancia, abandonen el país al que llaman hogar; no han dado marcha atrás en esa agenda”.