Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a las autoridades iraníes que reabran el estrecho de Ormuz antes del 6 de abril a las 20:00 horas de Washington, o bien el martes próximo, amenazando con ordenar un ataque masivo contra la infraestructura de Irán si no se cumple el plazo.
En declaraciones a Fox News, Trump aseguró que está “considerando volar todo por los aires y apoderarme del petróleo” si no se llega a un acuerdo rápido. El mandatario extendió el ultimátum indicando que le quedan a Irán 48 horas para resolver la situación, tras lo cual prometió destruir sus centrales eléctricas. Según una fuente, Trump cree que podría llegar a un acuerdo el lunes 6 de abril, mientras que otra indica que la exigencia vence el martes 7 de abril.
A través de su red social Truth Social, Trump escribió: “El martes será el Día de las Plantas de Energía, y el Día de los Puentes, todo envuelto en uno, en Irán. ¡¡¡No habrá nada como esto!!! Abran el maldito estrecho, bastardos locos, o estarán viviendo en el infierno”. En otra publicación referente a la destrucción del puente B1 en la provincia de Alborz, afirmó: “El puente más grande de Irán se derrumba y ya nunca volverá a utilizarse — ¡Y esto es solo el principio!”.
La tensión escaló tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Teherán iniciados el 28 de febrero, que provocaron el cierre del estrecho por donde transita la quinta parte del petróleo mundial. En respuesta a las amenazas, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, advirtió que cualquier ataque contra infraestructuras o plantas eléctricas provocará “ataques devastadores” no solo contra EE. UU. e Israel, sino también contra sus aliados. El ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchí, sostuvo que “los ataques contra infraestructuras civiles, incluidos los puentes sin terminar, no obligarán a los iraníes a rendirse”.
Las declaraciones de Trump han generado fuertes reacciones internacionales y domésticas. La embajada de Irán en Pakistán llamó a las autoridades estadounidenses a iniciar un proceso de destitución contra el mandatario por motivos de salud mental, calificando su comportamiento como “desequilibrado”. Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, cuestionó abiertamente el estado mental de Trump, describiéndolo como alguien que “despotrica como un lunático desequilibrado”. Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, calificó el mensaje del presidente estadounidense como “repulsivo”.
Mientras tanto, Trump mencionó en una entrevista para Axios que existe optimismo sobre las negociaciones entre los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner con Irán, aunque recalcó que si las conversaciones fallan, “lo volará todo por los aires”. El mandatario también aseguró que los negociadores iraníes han recibido una amnistía para protegerlos de nuevos ataques de Estados Unidos, pero interpretó como una falta de seriedad la petición de las autoridades iraníes de esperar cinco días durante las pláticas.
El conflicto ha tenido repercusiones globales, incluyendo la declaración de Argentina de persona non grata al encargado de negocios interino de Irán, Mohsen Soltani Tehrani, debido a acusaciones falsas contra el país sudamericano y la negativa iraní a cooperar en la causa por el atentado a la AMIA. Asimismo, el presidente ucranio Volodímir Zelenski informó que las negociaciones trilaterales de paz entre Ucrania, Washington y Moscú han sido pospuestas a causa de la guerra en Irán.