Caracas, 14 de julio de 2026.- El gobierno de Venezuela aseguró este lunes que mantendrá el proceso ordenado de reestructuración de su deuda externa, anunciado en mayo pasado, pese al doble terremoto que afectó la zona norte del país sudamericano.
Calixto Ortega, vicepresidente sectorial de Economía y representante de Venezuela ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), indicó que durante las últimas semanas han mantenido “intercambios técnicos intensivos con nuestros socios y con las instituciones financieras internacionales”.
El funcionario explicó que continúa afinando el marco macroeconómico y el análisis de sostenibilidad de la deuda, incorporando el impacto económico de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio. “Esperamos publicar estos trabajos en las próximas semanas y estos constituirán una base sólida para avanzar en un proceso de reestructuración ordenado, transparente y creíble que permita crear el espacio fiscal necesario para la reconstrucción del país”, declaró Ortega.
Según el vicepresidente, la recuperación del país será más difícil sin la movilización de nuevos financiamientos. “En este sentido, la reestructuración de la deuda constituye una condición indispensable para restablecer el acceso del país al financiamiento”, sostuvo, añadiendo que el objetivo es “normalizar progresivamente la relación de Venezuela con socios financieros internacionales”.
El pasado 13 de mayo, el gobierno venezolano había anunciado el lanzamiento de un proceso “formal, integral y ordenado” para la reestructuración de la deuda pública externa del país y de su compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). En ese momento, el Ministerio de Economía calificó la decisión como “responsable, nacionalista y social”, sin detallar el monto total de la obligación.
Mientras tanto, la ONG Transparencia Venezuela estimó en marzo pasado que la deuda externa del país petrolero asciende a más de 170 mil millones de dólares, un cálculo realizado ante la falta de información oficial. El anuncio gubernamental se produce casi veinte días después de los sismos que, según el balance oficial más reciente, han dejado 4 mil 561 fallecidos, 16 mil 740 heridos y 17 mil 907 personas sin viviendas.
