Por Redacción
Baja California (Garita El Chaparral), Mexico, 19 de marzo de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició un paro nacional de 72 horas con protestas simultáneas en el Zócalo capitalino y bloqueos en la garita El Chaparral de Tijuana, exigiendo al gobierno federal mejoras salariales y la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. El movimiento, que incluyó enfrentamientos entre docentes y policías durante la instalación de un plantón en el centro histórico, amenaza con escalar a un paro indefinido que podría afectar el desarrollo del próximo Mundial de Fútbol si no hay respuesta favorable a sus demandas.
Según reportes de medios locales, integrantes de la CNTE llegaron al Zócalo alrededor de las 11:00 horas del miércoles 18 de marzo, donde instalaron un plantón de 72 horas que derivó en empujones y gritos con elementos de la policía capitalina. Mientras tanto, en la frontera norte, al menos 100 docentes bloquearon el acceso vehicular en la garita El Chaparral de Tijuana como parte de las acciones coordinadas a nivel nacional.
Yenny Araceli Pérez, representante de la Sección 22 de la CNTE, advirtió que “si no hay solución a nuestras demandas, escalaremos a un paro indefinido que incluso podría afectar el desarrollo del Mundial”. Entre las principales exigencias se encuentran un aumento salarial del 100%, la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 que eliminó las pensiones vitalicias, y la modificación de la reforma educativa de 2019.
Las autoridades federales, a través de las secretarías de Gobernación y Educación Pública, emitieron un comunicado conjunto donde llamaron al “diálogo permanente, respetuoso y constructivo” con la CNTE. Sin embargo, reconocieron limitaciones presupuestales para atender todas las demandas, especialmente en lo referente a las pensiones que actualmente rondan los 4,000 pesos mensuales para muchos docentes jubilados.
El conflicto se enmarca en el rechazo histórico de la CNTE a las reformas que modificaron el sistema de pensiones del magisterio. Mientras el gobierno capitalino atribuyó los incidentes en el Zócalo a la colocación no autorizada de equipo de audio, los manifestantes aseguran que su protesta es pacífica pero determinada a lograr mejoras sustanciales en sus condiciones laborales.
La situación mantiene en alerta a las autoridades educativas estatales, particularmente en Chiapas donde la Sección 7 y el Nivel de Educación Indígena han sido históricamente los más activos en las movilizaciones magisteriales. El desarrollo de las próximas horas será crucial para determinar si el conflicto se resolverá en mesas de diálogo o escalará hacia medidas más radicales.
