Por Redacción
Tultitlán, Estado De México (Afuera De La Planta De Tornel), 18 de marzo de 2026.- Tres trabajadores de la empresa automotriz Tornel resultaron baleados durante un ataque armado perpetrado a las 04:00 horas de este miércoles, mientras mantenían un paro laboral afuera de la planta en Tultitlán. El secretario general del sindicato, Gerardo Alberto Meneses Ávila, calificó el hecho como un intento de homicidio, mientras que dos de los presuntos agresores fueron detenidos por los propios empleados. El conflicto laboral, que incluye denuncias de violaciones al contrato colectivo, amenaza con afectar 61,000 puestos de trabajo y una inversión de 900 millones de dólares en el sector.
El ataque sorpresivo ocurrió en la Avenida López Portillo, frente a las instalaciones de la empresa, donde los trabajadores se encontraban en huelga desde principios de marzo. Según testimonios recabados, sujetos armados abrieron fuego contra el grupo, hiriendo a tres personas cuyas condiciones de salud no han sido especificadas por las autoridades. Los trabajadores lograron reducir y entregar a dos de los atacantes a las autoridades correspondientes.
Gerardo Alberto Meneses Ávila, líder sindical de los empleados de Tornel, declaró que la agresión fue un “acto sorprendente” y un claro intento de homicidio en su contra y contra los huelguistas. Por su parte, el abogado laboralista Tomás Natividad, quien asesora al sindicato, advirtió sobre presuntas irregularidades administrativas en los tribunales laborales que han limitado el debido proceso de los trabajadores en su disputa con la empresa.
El paro laboral se originó por denuncias de los trabajadores sobre violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo y a cláusulas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Además, existen grabaciones que, según los huelguistas, evidencian la obtención de acreditaciones sindicales fuera de la normativa legal, lo que profundiza la crisis al interior de la planta.
El impacto económico del conflicto es considerable. Según las cifras manejadas en el entorno laboral, están en riesgo 13,000 empleos directos y otros 48,000 indirectos vinculados a la cadena de suministro de Tornel. Asimismo, se ve amenazada una inversión de 900 millones de dólares en la industria automotriz de la región, un sector estratégico para el Estado de México.
Hasta el momento, la Fiscalía del Estado de México no ha proporcionado información sobre la identidad de los detenidos, los motivos específicos del ataque o el avance de la investigación. El caso expone la tensión en las relaciones laborales dentro de un sector clave y pone sobre la mesa las acusaciones de los trabajadores sobre la vulneración de sus derechos fundamentales en medio de un proceso legal que consideran viciado.