Cuatro Ciénegas, 31 de marzo de 2026.- El gobernador Manolo Jiménez Salinas condenó la clausura de pozos y un cuerpo de agua en el municipio de Cuatro Ciénegas, realizada por personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). La medida, que incluye la colocación de una lona con la leyenda de ‘clausurado’ en el acceso al sitio turístico Río Mezquites, fue ejecutada la víspera de la Semana Santa, momento económico importante para el pueblo.

Según el gobernador, la acción rompe con el compromiso que la secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, hizo dos días antes. “Se propuso una mesa de trabajo para revisar la situación, pero también se pidió no clausurar en estas dos semanas, se le pidió ayuda para poner todo en regla, pero al parecer su gente no le hizo caso, pues se rompió el compromiso de no clausurar pese a que les dieron la instrucción”, declaró el mandatario.

Jiménez Salinas expresó su preocupación por el impacto económico: “Le pedimos apertura y sobre todo, que la acción de un funcionario federal local que no sabemos en qué se basó, no afecte los ingresos de los habitantes de este municipio”. Subrayó que la clausura pone en riesgo los empleos e ingresos de cientos de familias cuya única fuente de trabajo es el turismo.

Ante la situación, se estableció comunicación con la funcionaria federal para pedirle reconsiderar la medida y ordenar la reapertura. El argumento de la Profepa para la clausura fue que el sitio turístico carece de permisos. Asimismo, se montó un operativo para clausurar pozos de agua que, según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ocasionaban daños al ecosistema.

La clausura de los parajes naturales emblemáticos ocurrió después de la boda del creador de contenido ‘Un Tal Fredo’ con Adrián Álvarez, evento realizado en el Pueblo Mágico que desató debate al mezclar activismo LGBTQ+ con cuestionamientos por el impacto ambiental. La PROFEPA realizó las clausuras tras detectar posibles daños ambientales vinculados a eventos de alto perfil; se señaló que el montaje de escenarios, cenas en minas de mármol, estructuras sobre dunas de yeso, un concierto privado de Carlos Rivera y la instalación de áreas comerciales habrían afectado la biodiversidad.

Sobre la situación, algunos hoteleros cuestionaron: “¿De qué sirve una inyección de dinero rápida si el paraje queda destruido y prohibido para el público?”.

Por Editor

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