Por Redacción
Ciudad De México, 22 de marzo de 2026.- Un esquema fraudulento que utilizó inteligencia artificial para generar regalías falsas en plataformas de streaming musical fue descubierto tras acumular ganancias ilícitas de 8 millones de dólares entre 2017 y 2024. El involucrado, identificado como Michael Smith, operó mediante mil 40 cuentas automatizadas que reproducían cientos de canciones diariamente para simular actividad legítima.
De acuerdo con la información disponible, cada bot del sistema ejecutaba aproximadamente 636 reproducciones de canciones al día, lo que generaba un total de 661 mil 440 streams diarios. Este volumen de actividad falsa permitía obtener alrededor de 3 mil 307 dólares diarios, equivalentes a 99 mil dólares mensuales y 1.2 millones de dólares anuales en regalías fraudulentas.
El modus operandi evolucionó con el tiempo. Inicialmente, Smith utilizó música real de artistas independientes e infló las reproducciones mediante bots para generar regalías. Posteriormente, migró a utilizar música generada por inteligencia artificial, produciendo cientos de miles de pistas falsas para ampliar su catálogo sin depender de terceros ni derechos de autor de artistas existentes.
La operación se mantuvo activa durante siete años, desde 2017 hasta 2024, antes de ser detectada por las autoridades. El caso representa el primer fraude documentado de esta magnitud que combina tecnología de inteligencia artificial con el ecosistema de monetización de plataformas musicales digitales.
La industria musical ha enfrentado en años recientes diversos desafíos relacionados con la verificación de reproducciones legítimas y la distribución adecuada de regalías a artistas. Este caso pone en evidencia las vulnerabilidades que pueden ser explotadas mediante automatización masiva y generación de contenido sintético.
Las consecuencias de este tipo de esquemas afectan tanto a las plataformas de streaming como a los artistas legítimos, ya que distorsionan las métricas de consumo real y desvían recursos que deberían corresponder a creadores auténticos. La detección del fraude marca un precedente para futuras investigaciones en el sector.