Caracas, 30 de marzo de 2026.- El Departamento de Estado de Estados Unidos oficializó la reanudación formal de operaciones en su embajada situada en Caracas, poniendo fin a un intervalo de siete años durante el cual la representación norteamericana operó de manera remota. La reapertura se produce después de que la Administración de Donald Trump y el Gobierno de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, restablecieran las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 2019.
“Hoy, retomamos formalmente las operaciones en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, lo que marca un nuevo capítulo en nuestra presencia diplomática en Venezuela”, indicó el Departamento de Estado. Desde marzo de 2019, las funciones diplomáticas estadounidenses correspondientes a Venezuela se concentraron en la Unidad de Asuntos de Venezuela (VAU), con sede en Bogotá, Colombia.
El retorno del personal diplomático se realizó a la infraestructura física ubicada en la urbanización Valle Arriba, en el municipio Baruta. La encargada de negocios, Laura F. Dogu, encabeza la misión en esta nueva etapa operativa; arribó a la capital venezolana durante el mes de enero para supervisar las labores de adecuación y seguridad en el complejo. Actualmente, el equipo dirigido por Dogu está restaurando el edificio para preparar el regreso del personal lo antes posible y la eventual reanudación de los servicios consulares, los cuales se reactivarán de forma gradual.
El anuncio ocurre una semana después de que una delegación venezolana liderada por el encargado de negocios, Félix Plasencia, visitara Washington para reunirse con miembros del Gobierno de Trump y recibir el control de la Embajada venezolana en Estados Unidos, custodiada desde 2023 por el Departamento de Estado. Las relaciones entre ambas naciones se rompieron en 2019, cuando el entonces Gobierno de Trump reconoció al opositor Juan Guaidó como presidente encargado del país.
Por otro lado, Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, publicó este sábado un mensaje en sus redes sociales, el primero desde que fue trasladado para enfrentar un juicio por narcotráfico. Maduro y su esposa, Cilia Flores, quien también fue detenida en la misma incursión militar, se encuentran en una prisión de máxima seguridad en Brooklyn, EU.
Se sabe que Maduro se encuentra aislado en una celda sin acceso a internet ni a periódicos, contando solo con un acceso al patio de la prisión una hora al día. Una fuente cercana al exmandatario contó a la agencia AFP que le permiten hablar por teléfono con su familia y abogados máximo 15 minutos. A pesar de estas condiciones, Maduro escribió: “Estamos bien, firmes, serenos y en oración permanente”.
En su mensaje, visible en la red social X y la plataforma de mensajería Telegram, el detenido afirmó: “Nos han llegado sus comunicaciones, sus mensajes, sus correos, sus cartas y sus oraciones”. Agregó que “cada palabra de amor, cada gesto de cariño, cada expresión de apoyo nos llena el alma y nos fortalece espiritualmente”. Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, conocido como ‘Nicolasito’, ha informado periódicamente en actos públicos que su padre está bien, sereno e incluso ejercitándose en prisión.
Mientras tanto, durante la audiencia de Nicolás Maduro la mañana del jueves 26 de marzo, se registraron protestas en las inmediaciones del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. Entre los manifestantes se encontraron simpatizantes que exigen la liberación de Maduro, a quien definieron como el presidente legítimo de Venezuela. Un manifestante apuntó que apoyaba a Nicolás Maduro y a Cilia Flores, quienes fueron ‘secuestrados’ por Estados Unidos, aunque también se observó una piñata de Maduro con su uniforme de presidiario.
