Morelia, 28 de marzo de 2026.- El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, anunció que enviará una iniciativa de reforma al Código Penal Federal para que adolescentes que cometan delitos graves sean juzgados como adultos. La decisión responde al caso de un menor de 15 años señalado como presunto responsable del asesinato de dos maestras en una preparatoria de Lázaro Cárdenas.
Durante una entrevista, el mandatario estatal subrayó que aunque la tragedia de Lázaro Cárdenas representa el primer caso de este tipo en Michoacán, existen antecedentes de que grupos criminales utilizan a adolescentes para actividades delictivas aprovechando su condición de inimputabilidad ante las leyes mexicanas.
Enviaremos la iniciativa, ya la estamos preparando, porque aunque es el primer caso en Michoacán, no podemos permitir que se siga replicando, agregó el gobernador. La propuesta se suma al llamado realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a este tema.
El caso que detonó el anuncio involucra a Osmar N, adolescente de 15 años imputado por el delito de feminicidio en contra de las docentes María del Rosario y Tatiana, de la preparatoria Anton Makárenko. Según información de la Fiscalía michoacana, el menor planeó desde el día anterior el homicidio de las maestras.
El Ministerio Público ordenó la privación justificada de su libertad también por portación de arma de fuego y cartuchos de uso exclusivo del Ejército. La audiencia de control y formulación de imputación se realizó a puerta cerrada en las instalaciones del Centro de Internamiento para Adolescentes y Adultos Jóvenes, por tratarse de un menor.
A petición de la defensa, se concedió la duplicidad del término constitucional para que el juez determine si hay vinculación a proceso, además de calificar el delito. Será hasta el próximo lunes cuando se reanude la audiencia y se conozca el resolutivo sobre la situación legal del adolescente.
La iniciativa de reforma penal busca modificar el marco legal federal para cerrar el vacío jurídico que permite a menores de edad cometer delitos graves sin enfrentar las mismas consecuencias penales que los adultos, especialmente cuando existe evidencia de que son instrumentalizados por organizaciones criminales.