Por Redacción
Paraíso, 23 de marzo de 2026.- Un nuevo incidente de contaminación por hidrocarburos fue reportado este fin de semana en las inmediaciones de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, donde se recolectaron 240 kilogramos de residuos impregnados, mientras continúa la crisis ambiental que desde principios de mes afecta el litoral del Golfo de México. Este evento se suma a una serie de al menos tres incidentes registrados en menos de 30 días, incluyendo una descarga masiva en las costas y un incendio fatal en la misma instalación industrial.
La situación ha generado discrepancias entre las autoridades federales, los gobiernos estatales y las organizaciones civiles respecto al origen y la extensión del daño. Mientras que reportes iniciales estiman que más de 200 kilómetros de litoral fueron afectados en Veracruz y Tabasco, grupos ambientalistas como la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y CartoCrítica sostienen que la mancha abarca hasta 600 kilómetros. Más de 40 localidades costeras han reportado impactos en sus actividades pesqueras y en el ecosistema marino.
Existen contradicciones evidentes en las declaraciones oficiales. Petróleos Mexicanos (Pemex) ha afirmado no ser el causante del derrame en el litoral y busca identificar el origen, aunque los afectados vinculan los incidentes directamente con las operaciones en la zona de la refinería Olmeca. Por su parte, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, negó inicialmente la existencia del derrame para luego atribuirlo a causas naturales denominadas ‘chapopoteras’, una explicación que contrasta con los reportes masivos de pescadores y la posterior activación de operativos de limpieza por parte de la Secretaría de Marina (Semar) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, se ha referido al evento utilizando el término ‘descarga’, diferenciándose de la nomenclatura de ‘derrame’ empleada por medios de comunicación y pobladores. A la fecha, no se ha confirmado el número exacto de fauna marina muerta, aunque se ha reportado la muerte de varias tortugas, manatíes y peces en las zonas afectadas. Tampoco se ha identificado plenamente un ‘móvil privado’ al que algunas fuentes atribuyen parte de la contaminación.
La crisis se desarrolla en un contexto de cuestionamientos hacia la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), cuya actuación ha sido criticada por organizaciones civiles debido a la percepción de una respuesta oficial lenta. Ante la falta de claridad en los resultados de las evaluaciones de impacto ambiental prometidas, pobladores de las zonas costeras han tenido que realizar labores de limpieza por cuenta propia para mitigar los efectos del hidrocarburo en sus comunidades.
Este nuevo reporte en Dos Bocas ocurre apenas días después del incendio registrado el 17 de marzo en la refinería Olmeca, el cual dejó un saldo de cinco fallecidos. La acumulación de estos eventos en un periodo tan corto mantiene la alerta en las comunidades de Paraíso y otras localidades de la región, quienes esperan definiciones concretas sobre las responsabilidades y las acciones de remediación ambiental.