Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- La 98ª edición de los premios Óscar, celebrada el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, coronó a “Una batalla tras otra” como Mejor Película con seis estatuillas, pero la noche estuvo marcada por la ausencia del ganador Sean Penn, quien fue visto en Ucrania, y por varias polémicas que incluyeron omisiones en el homenaje póstumo y un gesto político de Javier Bardem. La película “Sinners”, de Ryan Coogler, llegó con un récord de 16 nominaciones pero solo se alzó con cuatro premios.
El actor Sean Penn obtuvo su tercer Óscar, esta vez como Mejor Actor de Reparto por su papel en la cinta ganadora, pero no asistió a la ceremonia. Según reportes, en la misma fecha del evento fue visto en Kiev reunido con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Por su parte, Michael B. Jordan y Jessie Buckley se llevaron los premios a Mejor Actor y Mejor Actriz, respectivamente, mientras que Paul Thomas Anderson fue doblemente galardonado como Mejor Director y por el Mejor Guion Adaptado.
Uno de los momentos más comentados fue el del segmento “In Memoriam”, dedicado a los artistas fallecidos. La gala olvidó mencionar a figuras como Eric Dane, James Van Der Beek, Gene Hackman o Brigitte Bardot, aunque sus nombres sí aparecieron posteriormente en la página web oficial de la Academia, lo que generó críticas por la falta de exhaustividad en el tributo televisado.
En el ámbito político, el actor español Javier Bardem, al presentar la categoría de Mejor Película Internacional, pronunció un “no a la guerra” y mostró apoyo a una “Palestina libre”, luciendo un pin y la imagen de Handala, el símbolo del niño refugiado palestino. Su intervención añadió un tono de protesta a la velada.
La actriz Teyana Taylor también fue centro de atención tras perder el premio a Mejor Actriz de Reparto frente a Amy Madigan. Su reacción efusiva, captada por las cámaras, generó comentarios negativos en redes sociales, a lo que la artista respondió defendiendo su “deportividad” en su perfil de la plataforma X.
Tras el evento, una imagen viral tomada por el periodista Matt Neglia mostró los pasillos del Dolby Theatre, con capacidad para 3,300 personas, llenos de basura como bolsas de palomitas, cajas de gomitas y botellas de agua, revelando el lado menos glamuroso de la alfombra roja. La gala, descrita por algunos medios como “discreta”, también tuvo momentos de promoción cruzada, como cuando Anne Hathaway y Anna Wintour aprovecharon su aparición para promocionar la secuela de “El Diablo Viste a la Moda”.