Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- En medio de declaraciones divergentes de funcionarios del gobierno de Donald Trump sobre el futuro político de Cuba, 67 senadores de Morena acordaron donar parte de su dieta mensual de 130 mil pesos para enviar ayuda humanitaria a la isla, mientras el embajador ruso en México expresó solidaridad inquebrantable con el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La tensión diplomática se intensificó tras declaraciones contradictorias de altos funcionarios estadounidenses. Scott Bessent, secretario del Tesoro, vaticinó un proceso de cambio de régimen ‘a cámara lenta’ en Cuba, mientras que el secretario de Estado Marco Rubio negó un reportaje de The New York Times que afirmaba que el gobierno de Trump buscaba la salida de Díaz-Canel sin exigir un cambio de régimen.
La publicación del diario estadounidense generó controversia al señalar que Washington habría pedido a Cuba la renuncia del presidente cubano sin condicionar un cambio estructural del sistema político. Rubio desmintió esta versión oficialmente, creando una discrepancia pública con la postura de Bessent sobre el futuro político de la isla caribeña.
Ante la crisis económica agravada por el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, la bancada de Morena en el Senado mexicano respondió con una iniciativa de solidaridad. Los 67 legisladores acordaron destinar recursos de sus dietas parlamentarias para financiar ayuda humanitaria dirigida a la población cubana, aunque el monto total recaudado no ha sido divulgado oficialmente.
La flotilla ‘Nuestra América’, que partió de Progreso, Yucatán, transporta víveres y paneles solares con destino a La Habana como parte de los esfuerzos de apoyo desde México. Esta iniciativa se suma a las acciones de solidaridad que han surgido en respuesta a la situación económica que atraviesa Cuba.
En el ámbito internacional, Nikolay Sofinskiy, representante ruso en México, expresó la ‘profunda preocupación’ de su gobierno y reiteró la ‘inquebrantable solidaridad’ de Rusia con Cuba. Por su parte, Francis Donovan negó que el Ejército de Estados Unidos esté en preparativos para una toma de Cuba o que tenga conocimiento de planes para apoyar a la oposición cubana en el exilio.
La situación mantiene en expectativa a observadores diplomáticos sobre los siguientes pasos en las relaciones trilaterales entre México, Cuba y Estados Unidos, mientras continúan las negociaciones discretas entre Washington y La Habana cuyos detalles específicos no han sido revelados públicamente.