Washington, 24 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una tregua de cinco días en el conflicto con Irán, asegurando haber sostenido conversaciones productivas con autoridades iraníes, declaración que fue categóricamente desmentida por Teherán mediante su Parlamento y agencias estatales, mientras continúan los reportes de ataques con misiles contra Israel.
La afirmación de Trump generó una reacción inmediata en los mercados globales, provocando una caída de más del 10% en el precio del petróleo, que se cotizaba alrededor de 120 dólares por barril, aunque analistas advierten que el conflicto podría elevarlo hasta los 200 dólares si las hostilidades persisten. Por su parte, el gas natural se mantiene por encima de los 60 dólares por megavatio, reflejando la incertidumbre energética.
Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, negó cualquier tipo de negociación con la administración estadounidense, postura que fue respaldada por la agencia de noticias Mehr, la cual citó a la cancillería iraní para rechazar la existencia de contactos diplomáticos. Esta contradicción deja en duda la viabilidad de la pausa en los combates anunciada desde Washington.
A pesar del anuncio de la tregua, fuentes militares citadas por medios internacionales reportaron nuevos lanzamientos de misiles por parte de Irán contra territorio israelí el mismo día del anuncio, lo que sugiere que las operaciones ofensivas no se han detenido. El conflicto, que comenzó el 28 de febrero de 2026, ha incluido el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, afectando el flujo global de hidrocarburos.
Ante la escalada y el impacto en los precios de la energía, la Unión Europea ha solicitado a sus estados miembros reducir los objetivos de almacenamiento de gas. Líderes internacionales como Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, y Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, mantienen sus posturas sobre la situación, mientras Fatih Birol, presidente de la Agencia Internacional de la Energía, emite análisis sobre las consecuencias económicas de una guerra prolongada.
La identidad del político iraní con el que Trump afirma estar negociando no ha sido especificada, ni se ha confirmado de manera independiente la existencia de dichos canales de diálogo. La falta de claridad sobre el inicio y fin exactos del plazo de cinco días, sumada a la continuidad de los ataques, mantiene la tensión en la región y la volatilidad en la economía global.