Washington D.C., 24 de junio de 2026.- El presidente Donald Trump ha culpado a los vándalos del fracaso de su proyecto para renovar el estanque del National Mall, el cual buscaba convertir la piscina ubicada entre el monumento a Abraham Lincoln y el obelisco a George Washington en un espejo de color azul al estilo de la bandera estadounidense.
Lejos de convertirse en una de las postales más fotografiadas para la celebración del 250º aniversario de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, el estanque acabó convertido en una charca con acumulación de algas verdosas y pedazos de pintura desprendidos del fondo. En su red social Truth, Trump escribió: “De las MUCHAS estatuas y fuentes que reconstruimos, renovamos, limpiamos y reparamos, la única que fue objeto de vandalismo fue el Estanque Reflectante; ¡ya se está atendiendo el asunto con la mayor urgencia!”.
El mandatario advirtió sobre las consecuencias legales de estos actos: “Por favor, recuerde que existe una pena de diez años de prisión por la destrucción —o incluso por el intento de destrucción— de tales elementos; ¡una pena que se aplicará con todo rigor!”. Durante el fin de semana, agentes de varios cuerpos policiales, incluidos la Policía de Parques y alguaciles federales, vigilaban a los visitantes del sitio.
Como resultado de la vigilancia, al menos cinco personas fueron detenidas y otras tantas recibieron citaciones acusadas de vandalismo por supuestamente desconchar la pintura del estanque. Agentes de la Policía de Parques observaron el viernes por la tarde a un individuo arrancando pintura del lugar. Entre los detenidos se encuentra el ciclista y exatleta olímpico estadounidense David Hearn, quien se enfrenta a un cargo por daños a la propiedad.
Pese a las acusaciones, varios de los detenidos declararon a medios locales que solo habían recogido pedazos de pintura que flotaban en la superficie del agua.